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$1,100,000,000,000 de dólares

Esa es la fortuna actual de Elon Musk según Forbes.

Leo Zuckermann

Juegos de poder

Esa es la fortuna actual de Elon Musk según Forbes.

El empresario estadounidense se ha convertido en el primer billonario de la historia del mundo, es decir, tiene más de un millón de millones de dólares (en inglés se considera como trillonario).

La magnitud de la cifra es difícil de imaginar. Un número de este tipo está asociado más al tamaño de las economías totales de países. El Producto Interno Bruto (PIB) nominal de México es actualmente de unos $2.12 billones de dólares, según el FMI. La fortuna de Musk equivale a alrededor de la mitad de todo lo que produce nuestro país en un año.

El dueño de Tesla y SpaceX se ha convertido en el empresario más rico de la historia. Ningún otro había podido superar la fortuna que tuvo John D. Rockefeller en su momento más próspero, es decir, en 1913 cuando el valor de sus activos equivalía al 2.3% del PIB de Estados Unidos. Actualmente, este número es de alrededor de 3.5% para el caso de Elon Musk.

Rockefeller acumuló este capital creando un monopolio en la industria petrolera con Standard Oil, empresa que llegó a controlar cerca del 90% del mercado de combustibles estadounidenses. El Gobierno de su país lo obligó a dividir su empresa, lo cual paradójicamente lo hizo más rico al realizarse el valor de todas las divisiones en decenas de compañías independientes que se vendieron por separado.

Musk, en cambio, ha creado empresas fundamentalmente de tecnología con un supuesto potencial de crecimiento enorme.

En los noventa fundó Zip2 dedicada al desarrollo de software para periódicos y directorios urbanos. En 1999, Compaq la compró recibiendo Musk $22 millones de dólares por esa transacción.

Con ese dinero desarrolló X.com y PayPal de servicios financieros en línea. En 2002, eBay adquirió PayPal dejándole a Musk alrededor de $180 millones de dólares.

Con esos recursos emprendió proyectos más ambiciosos como SpaceX y Tesla. La primera se colocó en bolsa la semana pasada obteniendo la mayor capitalización de mercado de la historia: $1.75 billones de dólares. La segunda pasó de ser una startup de nicho a una de las empresas automotrices más valiosas del mundo. En 2023, Musk fundó xAI para participar en el mercado de la inteligencia artificial.

La riqueza de Musk viene de sus participaciones accionarias en SpaceX y Tesla. Su fortuna depende de manera crítica de cómo los mercados valoran estas dos empresas que él controla férreamente.

Yo soy de los que tienen serias dudas del valor de las empresas de Musk. No creo ni que Tesla valga $1.28 billones de dólares ni que SpaceX $2.45 billones de dólares (valores en base a los precios de ayer de las acciones respectivas). Lo que pienso es que Elon es un genio que sabe vender muy bien sus ideas.

En el caso de Tesla, su valor no es por los coches que vende sino por la promesa de una combinación inteligencia artificial, robótica, energía, software y transporte autónomo. Lo que el mercado valora son las propuestas de operar la mayor red de taxis sin conductores, los robots humanoides (industriales y domésticos) y la inteligencia artificial que se deriva de los datos de millones de vehículos, una infraestructura de entrenamiento propia y chips diseñados internamente.

En cuanto a SpaceX, el altísimo valor con el que salió a la bolsa se debe más a promesas que a realidades.

Esta empresa tiene una división que ya es rentable: Starlink, servicio de internet que ofrece conexión de banda ancha de alta velocidad y baja latencia por medio de satélites, la cual es muy exitosa, por razones obvias, en áreas rurales, remotas o de difícil acceso donde la fibra óptica o el cable no llegan. En este sentido, es una empresa de telecomunicaciones con millones de usuarios que generan ingresos recurrentes por suscripción.

SpaceX también es una compañía de cohetes. Actualmente tiene el monopolio práctico en lanzamientos reutilizables, lo cual ha reducido drásticamente el costo por kilogramo de enviar cosas al espacio. Cuenta con jugosos contratos del Gobierno de Estados Unidos incluyendo la NASA, el Departamento de Defensa y las agencias de inteligencia.

Sin embargo, la alta valuación depende de muchas expectativas que igual se cumplen, igual y no. Por ejemplo, la idea de Musk de colocar centros de datos de inteligencia artificial en el espacio para abaratar sus costos. La realidad es que estas tecnologías todavía no existen.

Muchos inversionistas compran y mantienen las acciones de las empresas de Musk porque lo visualizan como un individuo excepcional. Existe una especie de culto de este empresario.

Todo lo cual nos regresa a un debate histórico muy interesante sobre el capitalismo: ¿Se vale que una persona tenga una fortuna de ese tamaño con todo el poder económico y político que eso entraña?

Leo Zuckermann

X: @leozuckermann

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