Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

No se ve...

Por más vueltas que usted le dé, el Parque Juventud 2000 sigue siendo uno de los ejemplos más claros de cómo un espacio público puede envejecer sin que nadie se atreva a detener su deterioro.

Por más vueltas que usted le dé, el Parque Juventud 2000 sigue siendo uno de los ejemplos más claros de cómo un espacio público puede envejecer sin que nadie se atreva a detener su deterioro. Y aun así, llega cada año con incrementos en sus cuotas, como si los usuarios estuvieran pagando por un servicio de primer nivel, cuando la realidad es otra: Lo que se cobra hoy no se refleja ni en mantenimiento, ni en mejoras, ni en dignidad mínima para quienes lo visitan.

El skatepark está en condiciones deplorables, con superficies cuarteadas, desniveles y riesgos visibles para cualquier joven que intente usarlo. Las jaulas de bateo son ya un mito urbano de tiempos mejores. Los baños, un recordatorio diario de que el abandono también huele. Las áreas verdes y canchas, de lo poco que aún respira en ese sitio, sobreviven más por la constancia de quienes las usan que por la atención de quienes deberían cuidarlas.

Y, mientras tanto, el estacionamiento funciona mejor como bazar nocturno de fin de semana que como área de servicio para un parque que debería ser un orgullo para la ciudad. La alberca, que ya acumula años sin operar, sigue esperando rehabilitación porque, según se dice, no hay recursos para ponerla en marcha. Todo eso bajo la dirección del patronato encabezado por

Pero aquí viene lo interesante: la última revisión pública disponible, la de 2023, revela que Juventud 2000 generó ingresos por 12 millones 394 mil 849 pesos, pero gastó 12 millones 548 mil 471 pesos. Es decir, gastó más de lo que ingresó. Y aun así, sus instalaciones no muestran en lo más mínimo que ese dinero se haya destinado a mejorar la experiencia de los usuarios, y bueno, ahora necesitan más dinero.

¿En qué se va, entonces? En el incremento de la nómina. En sostener un aparato administrativo que, a juzgar por el estado del parque, hace poco por mejorar lo que miles de mexicalenses usan y consideran parte de su vida cotidiana.

Carlos Alberto Ramírez Ramírez.

Mientras las cuotas suben, el parque baja. Baja en calidad, en seguridad, en dignidad. Y la pregunta que deberíamos hacernos no es si habrá recursos para rehabilitar la alberca o arreglar el skatepark, sino si este modelo de administración tiene futuro o solo está destinado a cobrar más para ofrecer menos.

IP LEVANTA LA VOZ

“La extorsión es el delito que tiene de rodillas a miles de empresarios en todo el País”, así de directo y contundente fue el pronunciamiento del empresariado nacional en voz de Juan José Sierra Álvarez, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Desde Tijuana, sede del encuentro de los 71 centros empresariales, el dirigente nacional de la Coparmex habló de la inseguridad que se vive, que el País está cansado de vivir con miedo y que el delito de extorsión se ha convertido en una estructura de control económico y social que amenaza la libertad y la actividad productiva.

Estas declaraciones resuenan por el rol cauteloso que habían tenido las dirigencias empresariales del País ante retos importantes como la seguridad y ahora Juan José Sierra además puntualiza: “El Estado debe recuperar los espacios que nunca debió perder”.

La extorsión ha golpeado a negocios de diversos giros y tamaños, desde microempresas de abarroteros a grandes empresas y productores en gran parte del territorio nacional, y su gravedad fue reconocida por la Cámara de Diputados, que de forma unánime aprobó hace dos semanas la Ley General contra la Extorsión que endurece las penas y establece que se investigará y perseguirá de oficio este delito y se podrá denunciar sin necesidad de revelar la identidad.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí