Un grito de amor
En la Semana Santa la liturgia de la Iglesia nos lleva a contemplar a Cristo en la Cruz: Una vez que Cristo grita y muere, el cielo se oscureció y el velo del templo se rasgó (cf. Mc 15,33.38). Es como si la creación participara de ese dolor y al mismo tiempo revelara que Dios ya no habita detrás de un velo, su rostro es ahora plenamente visible en el Crucifijo.
Hace 17 horas
Acercarnos al misterio
Decía el papa Benedicto XVI: Arrodillarse es la actitud más conmovedora de la piedad cristiana, de quien se sabe poca cosa ante quien lo es todo, Dios. Si queremos encontrar a Dios Niño, hemos de apearnos del caballo de nuestra soberbia intelectual y dejar nuestras falsas certezas. Pensemos si fomentamos esa actitud humilde.
Hace 3 meses

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