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Vaya que la Fiscalía General de la República encontró una manera de alimentar las sospechas alrededor del caso de Mauro Alberto

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Opaca transparencia

Vaya que la Fiscalía General de la República encontró una manera de alimentar las sospechas alrededor del caso de Mauro Alberto Núñez Ojeda, “El Jando”.

Primero la FGR reconoció que no tenía identificado al presunto piloto que habría trasladado a Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos. Después informó que había encontrado indicios de que la voz y las huellas dactilares de “El Jando” coincidían con las del hombre relacionado con aquel traslado.

Y ahora, cuando el caso despierta más preguntas que respuestas, decide ponerle candado a la información.

Por cinco años, hasta 2031, la FGR que coordina Ernestina Godoy mantendrá bajo reserva grabaciones, peritajes, entrevistas y documentos de las investigaciones. Ni siquiera habrá una versión pública, porque -según la dependencia-, divulgar esos datos podría poner en riesgo la investigación, la seguridad nacional y el interés público.

La explicación legal podrá tener sustento, pero políticamente deja una pregunta sobre la mesa: ¿qué información contiene ese expediente que resulta tan delicada que la ciudadanía tendrá que esperar hasta 2031 para conocerla?

Las redes sociales ya hicieron lo suyo: Cuestionar, sospechar y preguntarse qué hay detrás de la reserva.

Y ahí está el problema para la Fiscalía: Cuando una institución cierra la puerta de la transparencia, deja espacio para que otros llenen ese vacío con especulaciones.

La FGR dice que reserva la información para proteger la investigación. La ciudadanía, en cambio, puede preguntarse si también se está protegiendo algo -o a alguien- que no conviene que se conozca todavía.

La respuesta, si algún día llega, será hasta 2031.

RECONOCIMIENTO A DEL TORO

La alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz, ha mostrado un marcado interés por reconocer públicamente al ciclista ensenadense Isaac del Toro, quien gracias a sus resultados en competencias internacionales se ha convertido en uno de los mayores orgullos deportivos de Baja California y el País.

El Ayuntamiento ha facilitado al muralista Noche ADN la realización de un mural dedicado al joven ciclista en el puente de El Sauzal y, además, la alcaldesa anunció la creación de una estatua de más de 3.10 metros de altura en honor al deportista.

El reconocimiento a Del Toro es, sin duda, merecido, su trayectoria es resultado de años de disciplina, preparación y esfuerzo, y sus triunfos han llevado el nombre de Ensenada a escenarios internacionales.

Sin embargo, el uso político de su imagen adquiere otra dimensión cuando ocurre en un contexto marcado por la cercanía de los procesos electorales.

No es un secreto que Agatón Muñiz tendría interés en buscar la reelección, por lo que el respaldo público a una figura deportiva de la relevancia de Isaac del Toro representa también un activo político, asociar la imagen de un gobierno con el éxito de un atleta ampliamente admirado puede generar una percepción favorable para la administración municipal.

El problema radica en que el discurso de respaldo al ciclismo contrasta con algunas decisiones tomadas durante la propia administración, la alcaldesa determinó retirar la ciclovía en algunos tramos de la ciudad, mientras que numerosas unidades deportivas enfrentan condiciones de abandono.

A esto se suma el deterioro de las vialidades, la presencia de baches en distintos sectores de Ensenada representa un riesgo para quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte o como parte de su actividad deportiva.

El reconocimiento a Isaac del Toro tendría mayor congruencia si estuviera acompañado de una política permanente de apoyo al ciclismo y al deporte, una estatua puede convertirse en un símbolo, pero no sustituye la necesidad de contar con espacios deportivos adecuados, infraestructura ciclista segura y vialidades en condiciones apropiadas

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