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Ser compadre, el mejor curriculum

La mejor carta de presentación o el mejor curriculum (CV) para obtener un puesto en gobierno o hasta una candidatura es el compadrazgo...

Jorge  Heras

Sin duda alguna, en México y en nuestra Baja California, la mejor carta de presentación o el mejor curriculum (CV) para obtener un puesto en gobierno o hasta una candidatura es el compadrazgo. Independientemente del partido político que gobierne, la línea del “éxito” está marcada por las relaciones públicas y personales que tengas, lo que también es conocido como influyentismo o tráfico de influencias, un acto de corrupción por tres factores: colocar en un puesto público a una persona que no es idónea para el cargo; favorecer a personas cercanas o familiares para beneficios particulares y aceptar el puesto sabiendo que no estás calificado.

Este análisis lo hago a propósito de la nueva designación para la Delegación de CONAGUA en Baja California, que desde la semana pasada está bajo el mando del exdiputado morenista Manuel Guerrero Luna, quien es compadre de la gobernadora Marina del Pilar y de su esposo, Carlos Torres, pues la mandataria y el encargado de Proyectos Estratégicos del Gobierno del Estado son madrina y padrino de una de las hijas del exlíder sindical.

Tras la pésima administración y entreguismo que representó la gestión de Guerrero Luna como dirigente del Sindicato de Burócratas durante la administración de Jaime Bonilla (apuntaló más el quiebre de ISSSTECALI, y las basificaciones en el Poder Ejecutivo y Legislativo estuvieron a la orden del día), la carta de este fundador de MORENA quedó en el aire, ya que tampoco pudo consolidar su figura como coordinador de la campaña de Claudia Sheinbaum en la entidad, nombramiento que, por su inoperancia y traición en favor de Adán Augusto, le terminó siendo arrebatado por Catalino Zavala y Armando Samaniego.

Por cierto, como diputado local, solamente es recordado por conseguir declarar oficialmente el Día de la Almeja Generosa y por pedirle matrimonio a su pareja al finalizar una sesión de su Comisión en el edificio del Poder Legislativo. Su nombre figuraba para la Secretaría del Campo o la de Pesca; cualquier puesto sería una especie de premio de consolación, pero al final la gobernadora decidió que la mejor opción era el peleado cargo de Delegado de CONAGUA, un órgano administrativo federal que históricamente ha sido un botín político y económico por las concesiones de agua y la relación con productores agrícolas y el gobierno de Estados Unidos a través de la CILA.

En un momento tan crítico en materia hídrica en Baja California por los niveles de sequía, el programa de descanso de tierras, el Acta 330, la reconfiguración de las concesiones y la nueva Ley General de Aguas, se optó por Manuel Guerrero, quien lo primero que hizo fue agradecer públicamente a su comadre.

De acuerdo con su curriculum que presentó al Congreso Local (que es el mismo que envió a la SEMARNAT para el puesto de Delegado de CONAGUA), la única experiencia que tiene el político mexicalense en temas hídricos es que fue Auxiliar de Facturación de la CESPM durante 23 años (de 1996 al 2019). Aquí cabe perfectamente el dicho de que no hay mejor curriculum que el compadrazgo con quien ostenta el poder.

Si López Portillo tuvo a su compadre “El Negro” Durazo como encargado de la Policía de la Ciudad de México; Salinas tuvo como asesor personal a su amigo, el economista francés José María Córdoba; Cuauhtémoc Blanco tuvo a su compadre Germán Villa; Peña Nieto a Videgaray como Secretario de Hacienda; sin embargo, en los ejemplos anteriores, los gobernantes colocaron a sus amigos en puestos que encajaban con su perfil, en el caso de Baja California, ni una ni otra.

REFLEXIÓN EN VOZ ALTA:

Políticxs y gobernantes hacen uso del influyentismo con un cinismo desbordante porque nosotros, como sociedad, lo valorizamos como casos de éxito del networking o se trivializa como un acto meritorio por escoger bien a tus “compadres”, lo que NO nos damos cuenta es que lo que para muchos analistas se trata de un lobbying camuflado, realmente debilita la credibilidad e integridad de las instituciones públicas y genera un retroceso en la función pública con las redes de compadrazgos.

- El autor es periodista de Baja California.

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