Como todos los líderes autoritarios, se rodean de “yes men”, gente que nunca les lleva la contraria ni les dice la verdad, y lo que más aprecian es la lealtad, no la inteligencia, la moral o la justicia.
Poco o nada aprendieron estas y estos “tontos útiles” de la lección de Venezuela. Desechables son para el imperio quienes, como María Corina Machado y a pesar de su premio Nobel, le abren paso.
No sé si fue por corrupción, crueldad o ineptitud, pero el “rescate” de los perros y gatos del Refugio Franciscano por la jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha resultado en una tragedia para los animales.
Adán Augusto López es una piedra en el zapato de la Presidenta Sheinbaum. El desprestigio del hermano putativo de AMLO es una mancha en el actual Gobierno de la 4T.
Donald Trump no se anda con rodeos. Si algo se le puede agradecer al Presidente de Estados Unidos es su transparencia. Hace lo que dice y dice lo que piensa.